La dispersión como ejercicio creativo para ilustrar y diseñar

Nov 30 / ComfamaPro

Sara Hoyos, ilustradora, muralista y diseñadora gráfica, dice que su mejor recurso para inspirarse y crear es no quedarse quieta. En sus palabras, ser dispersa. Salir, caminar, estar en movimiento y oxigenar su mente le da mucha vitalidad y energía para luego expresarse ante una hoja en blanco, un mural, un lienzo.

Desde que era pequeña fue dispersa cuenta Sara en la conversación El proceso creativo en la ilustración, que encuentras en ComfamaPro. Ella, más que preocuparse, lo vio siempre desde el punto de vista positivo. La curiosidad la ha picado en todo momento y la ha invitado a explorar diversas manifestaciones artísticas y corporales. Mirar las nubes, detenerse a observar una hoja, a detallar las texturas de las cosas, son acciones que le permiten ser creativa.

Poco le preocupaba además no ser la más estructurada en su oficio, lo cual descubrió cuando comenzó sus estudios universitarios. Tampoco ser tan cambiante en sus actitudes y comportamientos, pues entendió que esa era su forma de ser y, sobre todo, su manera de asumir la vida. Lo que hizo entonces fue encauzar ese estilo de vida para ponerlo a su favor.

Así fue dándole forma a un proceso creativo en el que le fascinaba perderse en el papel y hacer figuritas, sin estresarse por si lo estaba haciendo bien o no. Por supuesto que tuvo que tener una estructura, porque en medio había variables que no podía controlar, como el tiempo y los clientes -en particular cuando se hizo grande y comenzó a trabajar de su oficio-, pero Sara era flexible cuando tenía que modificarla.

“Dejé de darme duro por ser tan dispersa y enfoqué mi carrera en unos módulos en los que descubrí mi camino porque hilé mi día a día, que era perderme dibujando en una hoja, y concentrarme en mi carrera profesional”.

Sara Hoyos, ilustradora, muralista y diseñadora gráfica

El “chispazo divino”

Sara comenta que en algunos de sus procesos creativos se han visto reflejados algunos “chispazos divinos” que ella asocia con su inclinación por la dispersión.   ¿A qué se refiere? A esos momentos inesperados en los que le llegan soluciones o informaciones sobre algo que estaba buscando, y que no le llegaban precisamente cuando estaba en esa indagación.

Son esos bloqueos, dice, que le suelen surgir en los momentos en que está pensando en nuevas formas de hacer sus cosas, pero no encuentra salidas. Ella entendió que, para poder conectar con los “chispazos divinos”, tenía que cambiar de actividad. Hacer deporte, cocinar, escuchar música y otras maneras de distraer su mente le permiten aislarse de la pregunta que se estaba haciendo.

“Muchas veces la inspiración llega en los sueños o antes de dormir. Para mi ese es el ‘chispazo divino’, ese momento en que no estoy pensando en lo que tengo que hacer y encuentro respuestas a lo que necesito”.
Sara Hoyos, ilustradora, muralista y diseñadora gráfica.

Conoce más sobre la historia y el proceso creativo de Sara en ComfamaPro.
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